
La Era de la Perla: un Mundo Tercero
En estos días de balances políticos de unos y de otros, todos falsos y deprimentes, te propongo la lectura placentera de unas frases maravillosas de Cristina Campo (1923-1977). Son frases que se apartan desde la raíz tanto de los unos como de los otros, y de sus penas y desgracias. Y te llevan a la Era de la Perla. Recordándote que, si eres una mujer clitórica, siempre habías estado ahí, en el Mundo Tercero, en la Era de la Perla. Y tu balance es genial, divino.
Foto: Rosa transparente. | MMRG
Cristina Campo, en su libro incandescente titulado “La tigre ausencia”, escribió un capítulo titulado “Diario Bizantino”. Este capítulo empieza con una poesía cuyo primer verso dice: Dos mundos – y yo vengo del otro. O sea, están los dos mundos dialécticos, los de los partidos y el tomar partido a favor o en contra, y está el Mundo Tercero, el otro, el de Ella, la que está siempre antes.
Y sigue, más adelante, Cristina Campo:
“Uno a uno son encendidos los rostros
en las raíces milenarias
de la selva de iconas,
para hacer de día noche,
nieve y estrellas,
para hacer de la tiniebla rosas
– más que rocío transparentes rosas.
Y la llama afluye como el beso a la icona
y el beso afluye como la rosa a la icona,
cumbres de la linfa de la tierra,
cumbres del respiro del amor.
Pero la Luna aquí
afluye en el Sol,
la Luna pare el Sol.”
(Mi traducción)
